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José Antonio Rebullida conoce como pocos la figura del rey Felipe II. Felipe II y el éxito de San Quintín es su estreno en el mundo editorial como historiador modernista. Una obra que va a sorprender, y mucho, por su cuidada investigación y redacción.

Felipe II está de actualidad. En un lapso breve han aparecido biografías y ensayos que recogen la figura de este rey cuya personalidad suscita tanto interés entre los historiadores. Uno de ellos, José Antonio Rebullida, aporta una visión original y documentada de la participación del monarca en la batalla de San Quintín, que terminó de manera favorable para los intereses de Felipe II. Su obra Felipe II y el éxito de San Quintín es una obra que permitirá conocer mejor al llamado Rey Prudente y con unos ojos muy distintos a los habituales. Así lo cree el historiador, con el que hemos mantenido esta interesante entrevista.

Blog Altera: Felipe II en San Quintín a lo rey soldado, figura que dignificó y ejemplificó su padre. ¿Rey prudente o imprudente? ¿Qué rey nos vamos a encontrar en esta obra?

José Antonio Rebullida: Ni lo uno ni lo otro. A veces cometió errores fruto de la inexperiencia en el arte de la guerra. En cambio, la planificación y administración de los recursos por parte del rey fue ejemplar. Simplificar sus comportamientos creando un paradigma de su personalidad no es tarea que nos corresponda a los historiadores, es un truco que se lleva empleando varios siglos para llamar la atención.

José Antonio Rebullida.

José Antonio Rebullida.

B.A: En esta obra glosas la figura de Felipe II desde un punto de vista quizá desconocido hasta la fecha, posiblemente influidos por la visión de otros historiadores. Sin ir más lejos, nos lo vistes como un rey que preparó a conciencia la campaña, incluso hasta la paga que percibirían sus soldados. Es decir, un rey preocupado hasta el último detalle…

J.A.R: Fue una constante a lo largo de su reinado implicarse en la supervisión total de un gran número de proyectos, siempre motivado por unas causas. Ahora y en este momento, era su presentación en la guerra, y debía demostrar que valía para administrar los escasos recursos y que era capaz de pelear en la guerra.

B.A: No dudas en reconocer que esta obra es producto de las continuas invitaciones de distinto historiadores, que si bien han tocado el tema de manera superficial, siempre afirmaban que alguien debería afrontarlo a fondo. ¿Es ese el papel que le corresponde?

 J.A.R: Estaba cansado de la reiteración de la misma historia una y otra vez: los puntos de vista de lecturas segmentadas del acontecimiento de San Quintín. Al fin y al cabo, el formato biografía no puede saltarse el acontecimiento principal del inicio del reinado de Felipe sin dejar de profundizar en él. Sin duda, Henry Kamen ha sido el más honesto al proclamar que nunca se había hecho un análisis de la campaña exhaustivo o una lectura continuada y comprehensiva del diario de guerra entre Felipe y su primo, el comandante Saboya. Yo he aceptado esta propuesta también porque me incomodaban ciertas conclusiones del magnífico historiador. El profesor afirma que España se apropió de la victoria de San Quintín, que apenas había soldados españoles y no destacaron en sus acciones, o que la guerra fue financiada con fondos flamencos, que eran los que defendían sus propias fronteras de los franceses. El análisis de la documentación más cercana ha revelado todo lo contrario.

Portada Felipe II y el éxito de San Quintín RebullidaB.A: Vamos con una batería rápida de preguntas y respuestas:

¿Por qué no marchó Felipe II sobre París?

J.A.R: Necesitaba asegurarse un triunfo con el adquirir reputación internacional y credibilidad ante sus súbditos. Y también necesitaba asegurarse el premio de Italia, con los franceses en retirada y un Papa a merced del Duque de Alba.

¿Por qué no acudió a la batalla principal de San Quintín?

J.A.R: Felipe II es un rey de transición entre la época medievalista y la nueva etapa moderna. La seguridad del monarca primaba ante todo y contravenía la obligación del rey de acudir al campo de batalla. El asedio y conquista de San Quintín resultó más que suficiente para mejorar el expediente del rey y el lugar más seguro para ir a la guerra. Aparte, no quedaban enemigos que pusieran en peligro al rey después del día 10.

B.A: ¿De qué naturaleza era la correspondencia entre el rey y su capitán y comandante el Duque de Saboya?

J.A.R: Una fuente primaria, íntima y de primera mano, escrita por secretarios cercanos y con abundantes anotaciones ológrafas, algunas son cartas escritas directamente de la mano del rey o del duque. Es la fuente por excelencia más cercana al hecho que todo historiador aspira a encontrarse algún día. Lo más importante es que transmite la problemática y dificultades que desprende todo acontecimiento.

B.A: ¿Cuál es el objetivo último de esta obra?

J.A.R: Reconstruir por primera vez toda una operación militar de Edad Moderna, una campaña en toda su extensión donde el protagonista indiscutible es el último rey soldado, Felipe II.

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