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Hombres con ideas distintas a las que les imaginamos, misóginos redomados, clásicos dominados por el momento, por unas ideas imperantes en el momento, o por que sí. Misoginia y Comprensión hace un repaso a los misóginos más importantes del pasado siglo. Y lo hace a través de algunos de sus escritos. Letras en las que dejaron un poso que ni siquiera el tiempo y la modernidad consiguieron alterar ni un ápice.

Si has caído aquí atraído/a por el título de este post, gracias y felicidades. Gracias por haberlo hecho, y felicidades por la decisión. Esta entrevista es fruto de la charla con Sacramento Martí, autora de Misoginia y comprensión en clásicos españoles del siglo XX, una obra que es producto de una gran labor de análisis e investigación de distintos textos de algunos de los más grandes clásicos de dicho siglo. La entrevista no te dejará indiferente. Y la obra, menos aún.

B.A: Misoginia y comprensión desnuda a grandes escritores, pensadoras y pensadores del pasado siglo XX para ofrecernos una visión, en ocasiones, sorprendente de algunos de ellos. ¿Con qué sorpresas nos vamos a encontrar en la obra?

Sacramento Martí: Se puede decir que precisamente son sorpresas lo que abundan en estas páginas. Los escritores elegidos son de primera línea, con obras y personalidades muy conocidas. Sin embargo, como este ensayo se propone estudiar lo que dicen y razonan sobre la condición femenina, las sorpresas se suceden casi continuamente.

La primera consiste en que aquellos escritores que han sido considerados mas misóginos, al menos a nivel de comentario, corrillo o alusión ligera, al ahondar en sus textos o leerlos con objetividad, resultan ser menos misóginos y mas razonables que sus compañeros de saberes. Los dos ejemplos claros desde este punto de vista son Pío Baroja y Josep Pla. En efecto, está en el ambiente que son misóginos redomados. Sin embargo, lo que encontramos en sus textos son claros reproches a la mujer tal como ha sido moldeada por el Orden Patriarcal, pero también encontramos un profundo respeto hacia el ser humano que sin duda somos.

Misoginia y comprensión Sacramento Martí Ediciones AlteraB.A: No obstante, la misoginia de la que hacen gala es bastante más exacerbada que la de otros clásicos mucho anteriores en el tiempo. Como si el tiempo pasado no hubiera bastado para que evolucionaran…

S.M: En pleno siglo XX encontramos, ideas, planteamientos y enfoques bastante mas retrógrados que otros sostenidos por escritores de centurias muy pasadas. Buenos ejemplos son para avalar esta afirmación el Arcipreste de Hita, Miguel de Cervantes o Pérez Galdós:

· El Arcipreste de Hita en el siglo XIV escribe un auténtico manual de raciocinio, coherencia y sentido común acerca del sexo y de las mujeres.

· Cervantes, en sus Novelas Ejemplares, defiende con ardor e inteligencia derechos básicos de las mujeres tales como poder elegir marido o disfrutar de una libertad similar a la de los varones de la época.

· Pérez Galdós en su novela Tristana describe la realidad de muchas mujeres del siglo XIX, atrapadas en estructuras socciales insalvables y demoledoras.

B.A: Otra novedad que nos brinda este libro consiste en mostrarnos que la opresión del sexo femenino no ha seguido un desarrollo cronológico dirigido hacia su liberación. La opresión ha tenido altibajos, avances y retrocesos, que se pueden objetivar y estudiar a través de los intelectuales que opinan sobre el tema.

S.M: No obstante, la sorpresa que cierra este capítulo es aún mas significativa: ser capaces de comprender la discriminación de las mujeres como algo inadmisible no se debe a pertenecer a una época o a un sexo determinado. Se debe a una cuestión de sensibilidad, voluntad y actitud correcta de la mente.

B.A: La obra está compuesta de textos de grandes clásicos del siglo XX cuyo análisis va a sorprender a más de un lector. ¿Qué criterio ha seguido a la hora de escoger esos textos y por qué?

S.M: El plan de la obra fue escoger textos de escritores consagrados que estuvieran dedicados a describir, opinar o razonar sobre las mujeres sin tener en cuenta que fueran favorables o contrarios a la liberación femenina. Lo importante era discutir y reflexionar sobre estos textos.

B.A: De todos los clásicos analizados en la obra, ¿quién sería pasto de la polémica día tras día en los tiempos que corren por sus opiniones?

S.M: Creo que el mas controvertido, y el que daría alimento para muchos ratos de tertulia, sería el doctor Marañón. Y ello por varios motivos: en primer lugar, por el tema sobre el que se manifiesta, analiza y pontifica: el sexo y la sexualidad. Y de modo muy importante y preciso, sobre la sexualidad femenina. Cuando se pronunciaba sobre este tema, Marañón estaba nimbado por un halo de fama y saber. Y cuando el lector actual lea lo que este intelectual llega a afirmar sobre las sensaciones y sentires femeninos, quedará, probablemente, atrapado entre la sorpresa y la indignación. Sobre este tema también cito al Dr. Botella Llusiá -ginecólogo para mas señas- ya que, unos años mas tarde que Marañón y siendo Rector de la Universidad Complutense de Madrid, lanzó también curiosas bizarrías sobre la sexualidad femenina. Hoy no se las admitiría nadie. Y menos que nadie, sus alumnos.

Creo que, hoy en día, también serían tema de controversia las brutalidades emitidas por Cela. En sus días se toleraron. Creo que la sensibilidad de las generaciones posteriores a aquéllas se ha refinado de forma bastante generalizada; o, sin duda, han mejorado sus capacidades críticas. La controversia montada en torno a algunos políticos de la nueva hornada, así lo indican.

Sacramento Martí, autora de Misoginia y comprensión en clásicos españoles del siglo XX.

Sacramento Martí, autora de Misoginia y comprensión en clásicos españoles del siglo XX.

B.A: ¿Realmente los clásicos analizados pensaban así, o su pensamiento era producto de convicciones personales, pero también del espíritu o época en que vivieron?

S.M: Aquellos escritores, entre los estudiados, que en su obra literaria vierten los resultados de horas de reflexión, seriedad e intento de coherencia, lo que dicen sobre las mujeres, son convicciones personales adquiridas por la experiencia, el análisis, la observación de la realidad humana. Entre esta clase de escritores se encuentra Pío Baroja y Josep Pla. Me atrevo a afirmar que todos los demás autores que he estudiado escriben sobre las mujeres con gran ligereza e insensatez. Tanta que ni siquiera se puede decir que sean producto de la época. En este aspecto, el paradigmático es el presidente Azaña, quien desde su poltrona presidencial llega a hacer afirmaciones absolutamente absurdas, por no decir canallescas (y algunas de ellas lo son).

Otros autores emiten sus juicios sobre las mujeres con contradiciones propias de lo inprovisado o inventado en el momento. Así me ha parecido lo escrito por Ortega y Gasset. Las irracionalidades e incoherencias en que cae no se pueden explicar de otro modo.

Quizá el que se deja llevar con mayor inconsciencia por las costumbres establecidas sea Ramón y Cajal. A la hora de hablar de los deberes de las mujeres parece que hasta olvida sus investigaciones sobre el cerebro humano.

B.A: Avances sociales, igualdad de derechos entre sexos… Quizá los lectores que se acerquen a los clásicos analizados en la obra se sobrecojan al leer las opiniones de Cajal, Azaña o Rafael Alberti…

S.M: En efecto así es. Llega a sobrecoger la dicotomía que a veces se abre entre lo que son o saben o piensan estos caballeros y las bobadas o monstruosidades que llegan a decretar sobre el mundo femenino. Advierto que a Alberti lo estudié a través de las Memorias de su mujer, Mª Teresa León; licencia que me permití debido a la magnífica unión del matrimonio que formaron y por la teoría tan detallada que esta autora expresa en dichas Memorias acerca del papel que debe desempeñar la esposa. Se comprende la total satisfacción de Alberti, y me permito adivinar su aquiescecia. Pero al enjuiciar estas líneas, bien podemos hablar de “monstruosidades”; en el caso de Azaña, podemos rescatar el calificativo de “canallada” antes mencionado; y en el caso de Umbral, quizá debamos recurrir a la muy vulgar expresión de “tener un morro que se lo pisa”.

B.A: ¿Se anima a dar un consejo al lector o lectora antes de encarar esta obra?

S.M: Mi consejo es que lean el opúsculo dispuestos a comprobar en las fuentes aquellas ideas que les parezca absolutamente imposibles de admitir. Hay que leer, leer y leer. Y por supuesto, con espíritu crítico. Es un regalo, pues, que me presto a regalar a mis lectores: el espíritu crítico con que escribí este librito. Pequeño pero matón.

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